Siempre me gustó imaginar que los fuegos artificiales evocan una memoria tan profunda que es casi cósmica. Como si el hierro en nuestra sangre, que se fundió el los hornos estelares de supernovas que explotaron hace miles de millones de años, vibrara en alguna frecuencia que permite alegrarnos de esas explosiones coloridas y sin sentido, memoria cósmica del profundo sin sentido de la vida también, porque al igual que con los fuegos de artificio el sentido mismo de la vida hemos de inventarnos para poder seguir viviendo.
El poeta es un labriego, ha de ser muy laborioso, y apenas esperanzado en cosechas pródigas, solo producirá lo justo (no ha de faltar ni acumulará por si acaso), él debe establecer un equilibrio entre las potencias creadoras de la tierra y el influjo vivificante del sol, él cuida de estas fuerzas primigenias, y él, todo él no es más que la sombra de un oficio que encarna en la palabra que lo nombra: Poeta.
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miércoles, 2 de enero de 2019
jueves, 10 de marzo de 2011
¿como puede algo permanecer en el movimiento?
Quien asegura que pueda escribirse hoy algo mejor que antes, o que lo que antes se haya escrito sea una cima alta que alcanzar, se tratan de otras experiencias narrativas, otras corrientes del relato que han vertido sus aguas en causes distintos del mismo río del devenir y el tiempo ( historia, podríamos decir).
Los hombres tal vez seamos no mas que un sueño- Y la historia no mas que un relato.
Pero la historia se resiste a la estratificación de significaciones visibles, de todas ellas como conjunto, y mas vale solo deja verse la última capa, la superficial. Allí estamos desenterrando memorias como fósiles, como cadáveres que no terminan de desintegrarse en el polvo, y del mismo polvo hecho tierra germinamos desde los ríos de nuestros antepasados , que siguen latiendo en la conciencia que se demora en la escena presente hacia el devenir -
Es una tremenda aventura estar arrojados a este naufragio de la vida e intentar significarla.
El ser y el tiempo han sido los temas que ocuparon esencialmente a los filósofos. Si existe aquello que permanece esencialmente igual y se resiste al cambio en el devenir , o si todo es cambio, flujo en constante movimiento, y en ese movimiento se significa el ser como conciencia del tiempo.
Cuando Freud se refería a la atemporalidad de lo inconsciente pensaba tal vez en este movimiento de la permanencia, ¿como podía algo permanecer en el movimiento?, como podía no solo permanecer sino a la vez significar el instante en devenir entregándonos la presencia, y en la presencia no solo el objeto, la cosa, y un paso mas allá la sustancia y el cuerpo como atributos de la realidad.
Cuando Lacán piensa en “lo Real” entramado a los simbólico como posibilidad de habitar la imagen del mundo, se retrotrae al viejo problema de la realidad: ¿qué es la realidad?, ¿una convención entre quienes percibimos el tramado de significaciones montadas sobre la escena imaginaria?-
Hoy parecen diluirse la certezas que antaño nos entregaran los vastos sistemas de conocimiento, y qué digo sistemas, si la propia mención de su “sistematicidad” incluye una categoría determinante como ancla que fondea el peso de toda la construcción semántica, si solo decir sistema nos delata modernos.
Cada palabra encarna no solo un centro gravitacional como metáfora de sentidos, sino concluye la órbita de los significantes en una narrativa elíptica como anillo que no puede dejar de girar fuera de su campo .
El problema que preocupaba a algunos griegos anteriores a Sócrates, que tensaba la cuerda del pensamiento y daba forma a una idea más emocional que razonable era el de la realidad misma, pero bajo su forma paradojal, ¿Cómo podía haber algo donde mas vale debería haber habido nada?, y en ese algo habido lo mas inquietante siempre resulta ser la forma del tiempo gerundio: “habiendo”. ¿Como puede algo Ser, habiendo sido, y seguir siendo, habiendo habido algo de su ser que no cesa en el devenir y renueva la forma del haber siendo lo mismo.
Es el problema del ser y el tiempo, el devenir en que se renueva-
La cesación del ser es otra paradoja, algo que cesa, que habiendo sido deja de ser-
La ecuación de Demócrito resuelve el problema: sólo existen átomos y vacío, si todo puede resolverse bajo la perspectiva de lo único que es, la significación hegemónica bajo la que todas las demás sucumben entonces sólo se trata de átomos, los colores, los rumores, los aromas, átomos y reacciones químicas, reacciones moleculares enlazadas bajo la causalidad que determina de estos elementos conjunciones y formas propias-
Reduccionismo hasta el punto fetichista mas íntimo de concebir el todo como la suma de algo que pueda entender sin incomodar mis certezas-
miércoles, 19 de enero de 2011
Pescadores de sentido
El signo arrastra al objeto, como la línea de pesca arrastra a su presa.
El pescador, el Poeta
el mismo.
Ambos trayendo el fruto del mundo hacia sus redes de sentido.
La experiencia pura, sin palabra, animalidad como conciencia sin tiempo, plena presencia del instante
hecha todo lo que hay.
Ser y
Tiempo.
El pescador, el Poeta
el mismo.
Ambos trayendo el fruto del mundo hacia sus redes de sentido.
La experiencia pura, sin palabra, animalidad como conciencia sin tiempo, plena presencia del instante
hecha todo lo que hay.
Ser y
Tiempo.
jueves, 9 de julio de 2009
El relato, sus convergencias y complicaciones

Hay un campo donde la narrativa deviene.
El recuerdo mas antiguo de la narativa oral, el cuento, la narración histórica, el relato de aventuras, de ficción , de humor, las sagas, como géneros simplificados de la novela y el texto formal de la ciencia, rememoran la trayectoria de las palabras que fueron eyectadas de la improbable zona de los sucesos im-presentes.
La fenomenología reclama el dominio de esta tierra media.
La fenomenología resuelve el problema gnosceológico del origen, ya que no lo resuelve ni lo intenta.
Volvamos al tema.
El territorio discursivo, que desde esta otra narrativa inVTento evocar es el imaginario de la desdicha del lenguaje al sellarse en el texto escrito.
Escapa de las reuniones tribales, quiza del fuego de la noche que las gestó, de las estrellas, del relato oral , con todo su misterio, con la vitalidad de su interlocución: solo nos queda la experiencia del teatro, los fogones, y el ritual para intentar recordarlo, para intentar recordar como pudo haber sido algun día, o imaginar que será algún otro. (recordar e imaginar bajo mismo significado)
Imagino al anciano hablando frente al fuego luego de un par de pitadas a su pipa, rodeado por sus pares, por jóvenes y mujeres, todos en silencio escuchando a los viejos uno por uno; o la algaravía del relato entre amigos frente al fuego, con risas y vino, o la danza ritual, entre máscaras, fuegos y ambrosía.
Imagino a los amantes frente al fuego entre al cueros y las pieles de tu tienda, las paredes de su cueva. ( tal vez aquí la primer diferencia entre nómades y sedentarios, los unos y los otros, tiendas y cavernas)
Imagino al hombre hablando de esta manera y lo presiento mucho mas sincero.
La cima del tremendo monte de la hipocesía del discurso la alcanza a mi entender, el derecho romano, legitimando las prácticas del dominio.
Que la palabra devenga sagrada, que el deseo devenga hecho, que el pensamiento devenga palabra, que el deseo devenga pensamiento, que el impulso devenga deseo, que la voluntad precisamente devenga vida: es el asombroso misterio.
Misterio precisamente son las ideas.
Misterio que las palabras fluyan de nuestras fauces sin pensarlo, sin casi dominio de ellas mas que la voluntad de eyacularlas.
Asi el relato primal de las entrañas de los tiempos, inmemorial es el dios que liberó la palabra a los hombres, como el fuego que donara Prometeo, y cara su deuda con los dioses: habernos arrojado al exilio del paraíso.
Se funden oriente y grecia. El panteón griego y la tradcion Egipciojudeocristiana.
La palabra engendrada en el ser. La huida del paraíso: ¡Non Serviam! pronunciara el el angel, y fue arrojado.
Volvamos al relato de los ancestros: los ancestros son el relato.
Pero no se preocupen los doctos en todas las ciencias: Nomás estoy cincelando un poema
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