martes, 22 de abril de 2014

el eco de sus risas ausentes...

Si algo es característico de "la modernidad líquida" es esta disposición de los sujetos a volver público lo privado, a que "lo público" sea el lugar exclusivo de exposición y debate de lo privado, y a que aquello que compromete a la comunidad en su sentido público haya mudado su ámbito al de de "lo privado" - Entonces es aquí donde comienza a funcionar este coliseo bizarro de personas que se auto-humillan ante un público frenético de horror privado: por exponer sus miserias y expiar las culpas de vidas tan dolorosamente silenciosas, para que el estrépito de las tribunas absurdas inunde el vacío de su dolor con el eco de sus risas ausentes...

Serenidad

Serenidad y apertura al misterio: condiciones necesarias mas no suficientes para enfrentar lo que haya en este desatino que es  mundo.
 El mundo y la vida son desatinos, ganamos el control para intentar belleza en este mientras tanto . 

martes, 15 de abril de 2014

Duerme Niño

  Vi al niño durmiendo sobre un banco mugriento  del subte , le tome una foto para publicar en una red social llamando la atención de mis contactos, pero tampoco yo hice demasiado y sentí  el morbo de exponerlo a pesar de querer mostrar lo que diariamente invisibilizamos,  porque de tanto verlo en la calle parece que en una foto fuera mas real..
Yo soy parte de esta sociedad hipócrita, yo paso delante de este niño sacando  fotos para comentar  desde la comodidad de mi casa , discutiendo leyes morales, preceptos éticos, y pareceres abstractos- Mientras tanto, pobre niño,  pobre perro allá tirado solo ante la mirada ciega de miles como yo que solo sienten pena por un rato hasta clickear  hacia una nueva distracción...
Para atreverse a ver el horror afuera solo necesitamos un espejo.
Cuadro de mi amigo Carlos Perez Turco

viernes, 28 de marzo de 2014

Ser otros en el juego de la seducción


Lo mas importante, tal vez lo que mas excite del juego de seducir sea la posibilidad de asumir el papel de "Un otro", ser Otro. Cuando todas las mentiras y disimulos agotan su inercia ante quien conoce la parábola de cada impostura, solo resta darse por vencidos ante la mirada que nos ve, entregarse, y así, profundamente frágiles, podremos tal vez juntar fuerza en el amor de alguien tan vulnerable como nosotros; o quizás insistir en la búsqueda de nuevos espectadores para ensayar la parodia del héroe, la impostura del personaje que diseñamos al vernos en la mirada del otro como espejo del sonso, la mentira que inventamos. 
Excitante es algo que escapa de su centro, esa salida del uno quién fuere que seamos, esa huida frenética para escapar de nosotros mismos como dilema existencial.

domingo, 23 de marzo de 2014

PASAPORTES

Mi abuelo Juan Muljat y su pasaporte,  luego yo recuperando la nacionalidad que el había abandonado en los papeles y el silencio

Historia : ¿repetición, línea o expansión?

Me gusta mucho la propuesta de Mircea Eliade , quién considera la idea de un salto desde el tiempo cíclico , el tiempo de lo mítico,  el tiempo donde las cosas volvían a suceder,  un tiempo sellado donde los humanos repetíamos nuestras partes y libretos en cada ciclo , y donde el cosmos ( naturaleza, artefactos e instituciones )  se repetían inexorablemente;  Y yo pienso que en un tiempo así no recordábamos, sino que éramos recordados en cada repetición.  El salto a la historia implica linealidad, no repetición (en el sentido de lo mismo), implica ese eje de coordenadas  que Descartes sienta en el espacio para que los puntos de la línea no  se crucen: ese es nuestro tiempo irrepetible, inexorablemente lineal, donde cada hecho establece un nuevo punto en la línea.  Y yo pienso: si la historia es esta línea que avanza, esta visión única de  pasajero que se mueve hacia adelante mirando detrás, esta línea recta ( rectificada forzosamente en la fragua de los símbolos hegemonicos de la cultura dominante), o la historia es mas vale como  una onda expansiva: que se mueve en todas direcciones, con distintas intensidades y tiempos,  encarnada en diferentes actores que transportan en el vehículo de sus vidas los  tramos de esta explosión de sentidos  donde la memoria nunca permanece igual . No lo se, pero la visión de esta historia expansiva, múltiple,  y de fragmentos integrados en un espacio cúbico se me representa mejor que la histórica cíclica o la del plano.

sábado, 15 de marzo de 2014

Torero

Todo relato esconde siempre, como la capa del torero, la espada de la intención, y no hacemos mas qué legitimar formas discursivas como parapeto de nuestros presupuestos, creencias asumidas y posiciones vitales .

martes, 10 de diciembre de 2013

Noche Zombie

Beto regresa al barrio cada noche  en tren desde  su   trabajo   hasta  los confines mas profundos de la ciudad, pero  anoche regresó a su casa en un viaje poco habitual.
Tras la tormenta que hace un par de días había dejado sin luz eléctrica algunos barrios, los vecinos decidieron protestar realizando piquetes sobre las vías del tren, las  calles y avenidas,  prendiendo fuego cubiertas de vehículos para cortar  el paso, entonces todo se convirtió en una pequeña odisea moderna, anónima y silenciosa. 
Por eso quise  ponerle alguna palabra, y aquí estoy golpeando estas teclas. 
El ferrocarril Roca mantenía servicio hasta le estación Burzaco, pero nuestro argonauta debía llegar a Alejandro Korn, para  tomar un colectivo local. Beto bajó, y allí ante la perspectiva de multitudes agolpadas en las paradas de los buses, las peleas, los gritos y empujones por subir a alguno, tras ver que muchos conductores preferían no salir sabiendo a lo que debían enfrentarse, Beto decide subir a un "colectivo trucho", a un bus particular que en estas ocasiones algunos conductores sacan a la calle para ofrecer su servicio a quien suba, el recorrido  se establece  a medida que se marcha, hay una especie de destino final, pero como en toda aventura es incierto.
Mucha gente había subido a este bus, para emprender el viaje. 
Al poco tiempo de salir de la estación de trenes de   Burzaco comienza  atravesar el cordón urbano hasta enfrentarse a los primeros cortes, y así se  internan en la noche, por los barrios mas periféricos, por sus calles de tierra y barro. Fuera del colectivo la noche cerrada,  cada quien que bajaba debía caminar hasta su casa desde allí mismo, donde abandonara la nave, arrojarse en  los barrios sin luz era como sumergirse en un océano profundo y me quedo con esta escena: la de un trabajador que antes de descender se persigna, saca de su mochila un palo , salta del colectivo y comienza su periplo.
Parece que al rato de marchar por lugares desconocidos , se produce un "in crescendo" de situaciones hasta el climax del viaje: de pronto  salen  como malón al ataque  un tumulto de jóvenes con palos, cuchillos y puntas, cortan el camino y el conductor detiene su marcha a quince metros de este grupo que  avanza . En el colectivo habían mujeres, niños y trabajadores que regresaban a sus casas y que ahora debían enfrentar esta situación en la oscuridad de la noche y al desamparo de la ley. Uno de los hombres, seguramente un obrero que regresaba a su casa, grita al resto: -Háganme la segunda que yo lo aguanto, no nos vamos a cagar acá-! Y la gente dentro responde con un grito de guerra habiendo encontrado en  la fuerza de su héroe espontaneo el valor para defenderse. Entonces este hombre saca de su bolso un cuchillo, salta del colectivo que lentamente comenzaba a acercarse  a los piqueteros  y por asalto toma al líder del grupo  apretando  su pecho a la espalda del enemigo,  rodea así su cuello con el antebrazo  apoya  el filo del arma en la garganta del jefe rival,  y llama al resto de sus camaradas para acompañarlo,  Beto baja del colectivo con otros hombres , tomando lo que encontrara a mano para defenderse , rodean entre todos  el colectivo que marchaba a paso lento- Nuestro héroe grita: ¡-abran la calle, déjennos pasar y no le hagan nada a nadie sino este la paga por el resto- !,  lo que entre insultos y amenazas cumplen los agresores mientras  van rodeando al colectivo que avanza entre la escolta de hombres y su carga de mujeres y niños llevando como rehén al jefe de los piqueteros, y al pasar , al cruzar por entre los otros,  el héroe ordena al resto de los hombres subir, y llevando con sigo al rehén hasta lo puerta  del colectivo, ahí lo suelta, lo empuja a la calle subiendo de un salto al vehículo mientras el conductor acelera a  toda marcha entre una lluvia  de piedras,  escapan victoriosos levantando el polvo entre los ranchos.
Hasta aquí quería contar esta escena, luego de una serie de vicisitudes mas, Beto llega al hogar sano y salvo después de una jornada de trabajo en los suburbios  de una gran ciudad, de este gran país al sur de América, en el siglo veintiuno. 

jueves, 5 de diciembre de 2013

El Otro como Zombie


Ya presentía al ver la prensión con qué series como "The Walking Dead" eran festejadas, junto con toda la moda zombie, qué profundamente se enlazaban a nuestras significaciones y practicas.
Y hoy lo veo en las fotos de los diarios : gente armada en las azoteas esperando esas "hordas ciegas" qué buscan desesperadas por el hambre de consumo todos esos objetos con qué nos asedia el mercado .