Facebook tiene la difusión y velocidad de expansión ideal para una pandemia. En días en que la gripe del cerdo y el dengue bombardean nuestras posiciones mas sensibles el facebook se expande silenciosamente de modo aritmético, exponencial, igual que un virus letal. Ni siquiera el HIV logró expandirse tan rápido, doscientos millones en cinco años, ningún virus antes habría invadido tantas células, digàmoslo en sentido social: ningún virus había llegado antes a tomar tantos cuerpos. Creo igual que lo expansivo del virus no constituye de por si un valor moral de detrimento, yo admiro la fuerza explosiva de la vida que busca inmunizarse y al final sobrevive. Digámoslo entoncesi; los que sobrevivamos a Facebook sobreviviremos a la tecnología viral expansiva que es por sobre todas las cosas una idea, una idea que el hombre elige por propia voluntad. No elegimos una enfermedad pero si podemos elegir comunicarnos mediados por tecnología, esa es la diferencia política: esencialmente la capacidad de elegir. Elegir como, elegir que , y poder decir No. Igual que lo hacemos a diario, con Facebook también siempre podemos elegir nosotros. Finalmente le prgunta el agente Smith a Neo: _ -¿por que sigues adelante? y Neo le responde : _-Porque elijo seguir- Mariano
El poeta es un labriego, ha de ser muy laborioso, y apenas esperanzado en cosechas pródigas, solo producirá lo justo (no ha de faltar ni acumulará por si acaso), él debe establecer un equilibrio entre las potencias creadoras de la tierra y el influjo vivificante del sol, él cuida de estas fuerzas primigenias, y él, todo él no es más que la sombra de un oficio que encarna en la palabra que lo nombra: Poeta.
domingo, 3 de mayo de 2009
Facebook viral
Facebook tiene la difusión y velocidad de expansión ideal para una pandemia. En días en que la gripe del cerdo y el dengue bombardean nuestras posiciones mas sensibles el facebook se expande silenciosamente de modo aritmético, exponencial, igual que un virus letal. Ni siquiera el HIV logró expandirse tan rápido, doscientos millones en cinco años, ningún virus antes habría invadido tantas células, digàmoslo en sentido social: ningún virus había llegado antes a tomar tantos cuerpos. Creo igual que lo expansivo del virus no constituye de por si un valor moral de detrimento, yo admiro la fuerza explosiva de la vida que busca inmunizarse y al final sobrevive. Digámoslo entoncesi; los que sobrevivamos a Facebook sobreviviremos a la tecnología viral expansiva que es por sobre todas las cosas una idea, una idea que el hombre elige por propia voluntad. No elegimos una enfermedad pero si podemos elegir comunicarnos mediados por tecnología, esa es la diferencia política: esencialmente la capacidad de elegir. Elegir como, elegir que , y poder decir No. Igual que lo hacemos a diario, con Facebook también siempre podemos elegir nosotros. Finalmente le prgunta el agente Smith a Neo: _ -¿por que sigues adelante? y Neo le responde : _-Porque elijo seguir- Mariano
domingo, 26 de abril de 2009
miércoles, 8 de abril de 2009
Carta para mi hermano

martes, 31 de marzo de 2009
Papá Querido

jueves, 1 de enero de 2009
Arbol genealógico de mis abuelos maternos

viernes, 26 de diciembre de 2008
Poe Y Baudelaire

Yo también he sentido el hastío de las horas aciagas y el spleen de la vida urbana arraigarse a mi piel como flores de acero, como un enigma de la existencia que nos devuelve el sentido y un ideal.
Tal vez si no fuera por ello, nuestra desdicha sería aún más terrible, bajo el anestésico amanecer de la ignorancia nos conformaríamos con los mendrugos del confort.
Hoy, abrumado por el desesperante peso de la conciencia, ensombrecido de tanto ver, prefiero refugiarme en una galaxia mucho mas lejana que aquella que delata el porvenir.
He descubierto que la verdad es inefable,
el destino implacable,
y todas nuestras pretensiones vanas.
Conozco el linaje de cisne al que pertenecemos los mártires del desconcierto
¿Es La vida una farsa en la que debemos actuar un papel?
¿Y mientras tanto que?.
Decía Baudelaire en una biografía que él mismo escribiera sobre Edgar Allan Poe que los espíritus mas refinados y puros eran arrojados al Circo de la vida cual mártires a las bestias, y que esta era la fragua para que el temple de semejantes filos apareciera.
domingo, 14 de diciembre de 2008
Aquí y ahora
viernes, 7 de noviembre de 2008
Reflexiones sobre una charla de bar entre amigos

Formas metonímicas de desplazamiento del significante para intentar alejar el sentido del nodo: la ética y el sentir.
La especulación filosófica al resguardo de las prácticas, la especulación de construir una narrativa que por momentos legitime una práctica, y por otros, en los escollos, se invalide a si misma en la guarida de las palabras que se alejan del mundo: precisamente el argumento que se esgrime para evadir el propio sentido que se les impone a las palabras y legitima nuestras posiciones vitales es decir que ellas mismas carecen de sentido cuando invaden el centro vacío que es miedo, que se nos hace carne en el punto angustiante de nuestro miedo: el punto ciego de significantes en que lo real se presentifica y en donde nos es demandada una apuesta: la apuesta es elección en el sentido mas íntimo, la elección de decidir por exceso de fuerza sobre el continuo en el que somos decididos.
Luego: Las pulsiones, las fuerzas vitales como verdaderas impulsoras de nuestro deseo, nuestro hacer ligado a ellas y el centro que les responde desde la indeterminación absoluta, como la máscara de las máscaras que recubren la cebolla de identificaciones en que pretendemos ser, debajo de ellas, ¿qué?, y “¿qué?” es una pregunta no solo gramatical (retórica), es el símbolo y significante para el deseo (el deseo del otro), el deseo de símbolo que recubra el silencio angustiante del miedo : ¿qué? Es una pregunta por el sentido, y el sentido es el mismo devenir de la pulsión en deseo que se recubre de significante. La pregunta es siempre motor, motor del deseo, de la apuesta y de la vida.
La determinación versus la elección: el libre albedrío.
Si no podemos elegir al menos elegiremos creer que estamos completamente determinados, ¿de qué otro modo podemos decidir la determinación mas que con símbolo, con palabra y narrativa?
Bien, al menos hemos elegido el símbolo de nuestra condena, hemos construido la cadena que nos fije a los sentidos de un sentido que no logramos entender, pero que mecánicamente nos arrastra en la marea del devenir de las fuerzas deseantes, las puramente pulsionales y las contingencias del existir en que somos significados por esta aritmética del ser.
¿Qué sería la determinación?, tal vez un quiebre sobre el azar, si lo todo posible es un naufragio del sentido donde solo actuamos económicamente buscando las únicas elecciones que nos son posibles, no habría elección posible mas que elegir lo ya elegido, estaríamos eligiendo, pero seríamos elegidos. “Elegir” es un significante vacío que reclama una cadena en donde unirse como eslabón en un rumbo que interrumpa la lógica económica del sentido, de la determinación.
La lógica económica del sentido es un desplazamiento de la significación hegemónica de occidente: la dominación del territorio imaginario en que habita el hombre es una extensión de la lucha por el dominio del otro: del cuerpo del otro, del territorio del otro, de la fuerza productiva del otro, y finalmente del sentido del otro: de la significación simbólica de su ser en el mundo.
Mariano
domingo, 26 de octubre de 2008
Carta al Señor Psiquiatra

Señor Psiquiatra: recéteme algo para el dolor de haber nacido, recéteme algo para aplacar esta duda de estar vivo, alguna pastilla que apague la pregunta, que sature el dolor, que anestesie la palabra.
Señor Psiquiatra tranquilíceme con su DSM-IV, impóngame un nombre, oficie de sacerdote en este bautismo diagnóstico que me reúna con mi patología en su bendito manual, déjeme participar de su comunión y medíqueme, dígame por fin una verdad, algo que sea cierto, de lo que no quepa duda, deme una cifra, un número para la locura, dígame cuál es mi código, si es trastorno, dígame de que tipo. Si es Ansiedad apáguela como un incendio con sus fármacos, y si eso no resulta deme descargas con su picana terapéutica o enciérreme según disponga su santo oficio, su santo nombre, su impecable delantal blanco, signo de pureza, Señor Psiquiatra si es posible use corbata y camisa de cuello almidonado para decirme sus verdades de academia, conjúreme al nombre de su ciencia y así desaparecerá el dolor de estar vivos, anestésieme señor psiquiatra si es posible para que ya no sufra mas nada, para que nada pueda serme doloroso, para que la pantalla de mi PC me muestre solo fotos y videos en 2D, para que no haya olor a muerte en las guerras, llanto en las calles, para que pueda controlar el volumen de los gritos en el canal de noticias así como usted controla mis impulsos, para que mañana sea lindo otra vez y pueda con inocencia salir a quemar mi paga del mes con el plástico alegre en mi bolsillo de shopping y teatros, para que pueda seguir comprando lo que quiero sin culpa y para que podamos olvidarnos de la fugacidad de este sueño, para que nos olvidemos del horror y podamos poner un nombre a cada cosa como sentencia que nos tranquilice, para que el sufrimiento sea solo un código mas y para que Yo Psicólogo,como gendarme de las mentes, pueda marchar sin miedos con mi diccionario de modos del sufrir debajo del brazo y poner un nombre a cada quién, como el monje misionero bautizando salvajes con los nombres de su fe, para que puedan ser salvos por el protocolo de algún cálculo, para que las estadísticas me digan que es lo mas conveniente y para que pueda encontrar la alquimia con que resolver esta piedra filosofal de la vida: encontremos la pastilla justa de una vez, tomemos todas las que podamos, todos de una vez y juntos.
Marchemos con el santo manual de estadísticas y nombres para el sufrir, los procedimientos ajustados, la gorra, las insignias del estado, si es posible un arma o una jeringa lista con aguja y todo en la cartuchera a nuestra diestra, como gendarmes listos a aplicar la inyección, si lo demanda el caso, claro que nosotros sabremos cuando y no lo dudaremos, protejamos el orden con la cruz que bien ahora nosotros sabremos defender, la cruz médica claro, ni lo dudemos, es por el bien de todos, ni lo dudemos un segundo, evítame dudar y que todo , todo este infierno se transforme en un paraíso de tu control,. Anúlame como una cifra de tu control, como un cálculo de fracciones donde nos reduzcamos a la mínima expresión, simplifiquemos la ecuación de la vida, que haya un número para cada quién, y uno solo que sea igual al de los otros, que a cada número corresponda un fármaco y descansemos todos en la paz de tu credo.
Te lo ruego, no me hagas sentir, ni me hagas pensar un segundo mas, y si así no fuere, que tu estado guardián te ampare y destruya a los impíos pecadores con la crueldad de tus métodos de control. Para el bárbaro el hierro de nuestros tormentos de estado o la indiferencia de nuestro desprecio de gallinero.
Que no sienta más, que no dude más, que sepa a cada quién dar un nombre y si es posible una pastilla, te lo ruego.
Amen.
Tren al sur

Ahí ando, si; ahí ando.
¿Arquitecto?.
No,
solo tenaz desandador de rumbos inciertos.
No construyo un camino,
no edifico puentes
ni elijo el rumbo.
Vanos diques que atrapan al río,
vanos como sueños que se deshacen,
entre manos torpes el agua de la
vida.
¿Los ves?...
Veo a todos,
las calles, los cielos, sus rojos,
sus verdes y sus amarillos.
Sus rojos tintineando mientras el
tren arde de premura, de hastío,
de voces que gritan y ofertan
el corazón al precio de baratijas
infames que gimen horrendas.
Y los pasajeros que se
derriten entre sus asientos.
Con todo el plástico,
y con todo el hierro.
Y su andar torvo de estrépito
crujiente,
¿Cuántos huesos has quebrado hoy?
¿A cuántos ciervos has llevado hacia
sus amos?.
Horror; ¡todo el horror!
De máquinas, de acero fundido
y el cemento atrapando al
cielo entre sus líneas
¿Y al rayo que has aprisionado?
Te consume entre los cables
y el metal,
y todo el dolor de
esas madres ausentes que
llevan niños muertos en sus
brazos, niños muertos,
madres muertas también.
¡Oh Vida! ¿Dónde te escondes?
La Pampa que se arrastra entre
chapas de todo el zinc caliente,
ciénaga lánguida de espasmos,
donde otros niños muertos
huelen sus venenos.
Relojes, relojes grises
cemento, hierro,
callejones,
fiebre de la vida pura,
Vomitan las serpientes
del infierno, los despojos de toda
la furia del cruel reloj.
Ahí, ahí los vomitan, en sus
estaciones bajan los transeúntes,
sórdidos, perdidos, aún abrumados
por el peso de sus absurdas
tareas, y esperan el espanto de
ruedas de caucho y humo hacia
el lugar donde podrán,
tal vez
descansar.
¿Quién descansa?
¿El sueño de nosotros mismos?
Descansa paciente,
de la vida de fatigas,
Descansa,
Descansa hasta el final.

