Siento el reacomodamiento de las fuerzas que empujan la marea social en varios niveles, como placas tectónicas, como si pudiera graduar una línea de tiempo en vez de aumentos en una especie de microscopio fenomenologico, bajo la perspectiva de los últimos 3 siglos se desenlaza este proceso de individuación al punto de ruptura de todo lazo social, de todo vínculo de reciprocidad ética. Pero si aumento las escalas veo como invariante este esquema de dominio, de pocos a muchos, de quienes se definen poderosos o detentan el poder de matar de un lado y de víctimas o sometidos del otro, al menos los últimos 10 mil años. Me pregunto si estás fuerzas impersonales que encarnan cada nueva generación en los actores que representamos este drama pueden torcerse por voluntad de algunos qué soñamos otro mundo: más justo, más amable y pleno o si estamos arrojados a un mar impredecible de fuerzas vitales de las que somos masa viva en este juego... mientras tanto ejercito algo que aprendí con fuerza:
Amor Fati.
El poeta es un labriego, ha de ser muy laborioso, y apenas esperanzado en cosechas pródigas, solo producirá lo justo (no ha de faltar ni acumulará por si acaso), él debe establecer un equilibrio entre las potencias creadoras de la tierra y el influjo vivificante del sol, él cuida de estas fuerzas primigenias, y él, todo él no es más que la sombra de un oficio que encarna en la palabra que lo nombra: Poeta.
sábado, 5 de noviembre de 2016
Marea Social
martes, 1 de noviembre de 2016
Horror de pantallas
RT en Español (una aplicación de software en mi celular) me invita a "disfrutar en vivo" de la invasión a la ciudad Iraqui de Mosul. Entiendo que los algoritmos son ciegos a los sentidos y así como me pudieran invitar a ver un evento deportivo me invitan a "disfrutar" del horror de la guerra desde la seguridad de mi pantalla. Lo que no entiendo es la ceguera de quienes naturalizan la muerte ajena como espectáculo transformando el llamado de reciprocidad ética y política en un cálculo que nos descompromete de toda responsabilidad.
viernes, 2 de septiembre de 2016
Diario de Tesis
Diario de Tesis
Somos esto que está sucediendo mientras nos derretimos al calor de a las rutinas y hábitos que nos gobiernan.
Esta sucesión de fenómenos, este discurrir de la conciencia en cada rincón de las pequeñas cosas que nos rodean.
Esta taza de té con leche, esta tabla ausente de tostadas, este teléfono mudo, el ladrido distante del perro ansioso alternando con el susurro del gas quemándose en el radiador.
Me sumerjo en el hábito constante de lo mismo, solo apenas reciclado por algún estertor de algo nuevo. Un nuevo tilde en la solapa de correos que anuncia en la pantalla alguna urgencia vana, algo nuevo entre los pixels que se re-acomodan en el plano como el universo a mi alrededor.
Esta enorme ventaja de poder dominar un plano hasta su último punto, esta ventaja de pantallas plenamente dóciles a nuestros deseos, donde cada punto puede ser perfectamente ordenado representando el sueño moderno de triunfo sobre el caos de las cosas, sobre toda la indeterminación de la que somos víctimas fatales.
Me venció el sueño y no pude vencer el impulso de dejar de ser productivo, de sumergirme en alguna forma de inconsciencia que me arranque de la realidad.
Debo finalmente entregar mi tesis, ese texto aberrante que concluye tres años de cursos y seminarios para obtener un escalafón más en la jerarquía académica, en el ejército del conocimiento, esos cuarteles sin fusiles ni botas pero con mucha autoridad.
Se que prefiero los claustros académicos a las fábricas u oficinas, los prefiero a casi cualquier otra institución humana, y para seguir paseándose entre sus pasillos haciendo la parodia del profesor debería ahora seguir escribiendo afirmaciones estridentes, hojas y hojas de textos aburridisimos, y no se como cambiar esto, cómo disfrutar el hecho de escribir algo que en verdad me parezca que valga la pena .
Para ello debería tal vez dejar de quejarme, dejar de entregarme a la complacencia de pensar desde esta posición tan contemplativa mientras todo se derrumba a mi alrededor para fundirse en nuevos soles que aun no puedo sospechar.
martes, 30 de agosto de 2016
Naufragio Universal (reload)
Hoy que veo la tela del mundo rasgada todo grita ausente mi nombre,
y tras el velo que cubre este teatro de fantasmas, encuentro los rostros amados de quienes me acompañan, y por ellos resisto el vacío,
y sus fauces .
Yo que pretendía alguna gloria, algún premio en esta colmena, alguna limosna de ilusión pagana para poder olvidar el abismo:
pero ahí está.
Aquí estamos todos danzando sobre este fragmento cósmico a punto de hundirse, en este naufragio universal.
y tras el velo que cubre este teatro de fantasmas, encuentro los rostros amados de quienes me acompañan, y por ellos resisto el vacío,
y sus fauces .
Yo que pretendía alguna gloria, algún premio en esta colmena, alguna limosna de ilusión pagana para poder olvidar el abismo:
pero ahí está.
Aquí estamos todos danzando sobre este fragmento cósmico a punto de hundirse, en este naufragio universal.
martes, 21 de junio de 2016
Oración a la bandera
¿Hay algo mas retrógrado que recitar "la oración a la bandera"?, pues mis hijas la recitan en la escuela cada mañana y no puedo dejar de ver eso con horror, lo hablo con ellas como para desnaturalizar el sentido del rito y entender la inercia de ese dispositivo homogeneizador del Estado que ha quedado en loop desde el siglo pasado, por lo menos- "...Que flote con honor y gloria al frente de nuestras fortalezas, ejércitos y buques y en todo tiempo y lugar de la tierra donde ellos la condujeren..." Y yo que No quisiera ver ninguna bandera al frente de ningún ejército o fortaleza alguna, nunca más...
fragmento de una vieja conversación con un gran amigo
"...Tal vez haya un umbral que se desvanezca para abrir paso a una dimensión mas plena, tal vez asi sea patente aquello a lo que en las filosofías védicas llaman "Maia", el "velo de la ilusión" que todo lo recubre.
Recuerdo una bella anécdota que contara Carlos Castaneda, refiriéndose a la muerte, donde comparaba a los recuerdos de la vida con las cuentas de un collar, y describía a la muerte como el quiebre de ese hilo que mantiene unidas las cuentas, tal vez entonces, desde esta perspectiva lo que se quiebre sea el tiempo, como noción de causalidad que mantiene la contigüidad del recuerdo en la memoria de esto que llamamos "Yo". ( )
jueves, 9 de junio de 2016
Asombro existencial ( reeditado)
Cuando pienso en todas estas lineas que ahora se cruzan como caminos mezclados, Maturana y Varela: su concepto de auto-poiesis como un sistema que se genera y organiza a si mismo para abrirse a la interacción de estructuras mas complejas pero a la vez cerrándose a una organización interior estable y definida. Cuando pienso el preciso punto de intersección biológica (entre ontogénesis y filogénesis) en donde aparece la célula cigota: el destello de un organismo unicelular (justo antes de la división mitótica) sobre el que en interrelación con su medio se gatillarán los cambios de la estructura en sus límites posibles hasta el espécimen adulto. Cuando pienso en ese momento como retorno a la historia de la especie que nos conduce tres mil millones de años en el tiempo hacia los comienzos de la vida para entregarnos la secuencia organizativa completa de su pasado en el desarrollo de su ontogenia como repetición histórica de todas sus manifestaciones adaptativas en ciclos de replicación genética y organización estructural que fueron determinados en su deriva filogenética. Cuando pienso en Linn Margulis y los sistemas auto-regulados como totalidades sobre la “conciencia integrativa” de sistemas mayores como estructuras organizadas de segundo orden; cuando pienso en Sheldrake y su idea de una “zona de determinaciones (resonancia) morfogénicas” como supuesto descriptivo que ajusta y determina las variaciones de estructuras morfológicas bio-organizadas en cada especie- ; Cuando pienso en Vigotsky y el concepto de zona de desarrollo próximo, pero ahora desde una perspectiva mas amplia al considerar factores organizativos de la inteligencia para integrar conductas como modos de estar en el mundo y adaptarse a un medio siendo parte del mismo ( modificando, suprimiendo, conservando y superando las estructuras en el tiempo histórico de su repetición). Cuando pienso en los ciclos: en el giro de los planetas sobre órbitas elípticas repetidas sobre un centro mas estable, y entiendo que todo se agrega mientras se repite (el eterno retorno a lo mismo) superando en su nivel organizativo, modificando en su estructura , pero conservando en su génesis la perseverancia y tenacidad de su modo de ser-
Cuando me pregunto: ¿qué sentido tiene todo esto?, y no lo encuentro, y no logro responder nada que me conforme, ahí se que estoy en un camino que se sostiene sobre preguntas, en la luminosa incertidumbre y la magnífica sensación de asombro existencial-
miércoles, 1 de junio de 2016
Distribución de las notas en el sistema escolar
"...De la misma manera en que se distribuye la riqueza en el mundo, repartiendo recursos de modo inversamente proporcional a las necesidades de las personas y al número de habitantes, para así entregar mas bienes y privilegios a cada vez menos gente, así se reparten las calificaciones de los saberes que determinan el mérito en el sistema educativo. No gana quién mas comparte o colabora sino quién mejor puede adaptarse a las expectativas del resto para lograr el reconocimiento legítimo y así capitalizar los valores fundamentales del un sistema que se organiza excluyendo a los demás ..."
lunes, 30 de mayo de 2016
Nuevos algoritmos para detectar Locos e Insanos- Torquemada digital

Contra el encierro y la discriminación de los llamados "locos". Imagino hoy día a quienes proponen Tests "ready made" para detectar locos e insanos de modo "simple" y prescindiendo de ellos mismos para el diagnóstico , al modo de un juicio sumario como augurando el regreso de Torquemada en forma de algoritmo.
Y usted ...preguntará por que educamos...
Las prácticas educativas también pueden concebirse como prácticas de dominación: el territorio en disputa son las significaciones, los sentidos, o el eje que enlaza el mundo en tanto humano, algo parecido a eso que a algunos autores gustan llamar "la mente".
La batalla por dominar el territorio fértil de nuestra conciencia es a costa de cualquier deseo.
La noticia tal vez sea que hayamos naturalizado muchas situaciones de las que participamos para definir las trayectorias individuales de nuestras vidas, responsabilizándonos personalmente por el resultado bajo el imperativo del éxito, la sociedad mercantilizada funciona como una especie de "juego de la silla" en el que muchos participan pero donde hay lugar para que pocos pueden sentarse, la realidad material de los recursos puestos en juego define los límites del cupo para el club de exitosos, y así se invisibilizan las reglas implícitas de un juego donde pocos pueden ser los "ganadores" y así el resto se vuelve responsable de su propio fracaso, sin explicitar que no importa cuan bueno pueda uno ser en lo que haga, siempre habrán pocos que puedan triunfar (Lógica de la exclusión).
Hoy día la novedad, tal vez no tenga tanto que ver con los artilugios de un sistema social que privilegia a un pequeño sector de su población sobre la gran mayoría para así monopolizar todos los recursos , ( cosa que bajo distintas lógicas parece haberse determinado en forma recurrente como una invariante histórica) sino en como pensar una ingeniería eficiente para este novedoso dispositivo, donde "los amos" puedan abandonar sus puestos de control para "disfrutar de los placeres del buen vivir" haciendo que individuos dispersos como poblaciones territoriales interioricen las expectativas del sistema en tanto anhelos personales.
Cada quién desea ser individualmente exitoso a costa del resto, y mientras fingimos fraternidad, el juego consiste en que cada uno pueda posicionarse sobre los demás.
Esta es precisamente la lógica de exclusión que privilegia el formato oficial de educación, que no hace mas que abonar una tierra ya fértil para seguir reproduciendo la misma sociedad que lo produce: como un sistema orgánico que transforma el medio en su misma estructura, para perseverar en la forma de su propia existencia.
De la misma manera en que se distribuye la riqueza en el mundo, repartiendo recursos de modo inversamente proporcional a las necesidades más básicas de las personas y al número de habitantes de las poblaciones, para así entregar cada vez mas bienes y privilegios a cada vez menos personas, así se reparten las calificaciones y los saberes que determinan el mérito en el sistema educativo. Gana el mejor, no quién mas comparte o colabora sino quién mejor sabe acomodarse a las expectativas del sistema, de los docentes y de la institución, para lograr así el reconocimiento del resto, gana quién pueda capitalizar los valores del sistema de exclusión sobre todos los demás para ser el mejor.
Estos son algunos de los problemas que tal vez valgan la pena atender si se quisiera pensar como favorecer las condiciones de aparición de una sociedad mas justa, solidaria y equitativa, mientras tanto toda pedagogía prescriptiva de soluciones fáciles no hará mas que disimular los grandes temas de fondo: la dominación de clases y personas, la distribución selectiva de los recursos (simbólicos, materiales, sociales), la injusticia, y desigualdades de todo tipo.
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